Hola a todos, esta es la mejor información que he encontrado con respecto a la cirugía de la obesidad desde que empecé este camino y por supuesto en referencia a la cirugía de Bypass Gástrico.

Existen en general tres tipos de Cirugías de la Obesidad.

1. Restrictivas: Reduce el volumen del estómago produciéndose la pérdida de peso por la disminución de la comida que ingiere el paciente.

2. Malaabsortivas: Provocan una mala absorción de la comida a nivel del intestino, eliminándose por las heces.

3. Mixtas: Combinan procedimientos de restricción y de mala absorción.

La técnica del By-pass Gástrico es una técnica mixta que combina un pequeño reservorio o remanente gástrico en la parte alta del estómago (aproximadamente a 1/6 ) que se une o “empalma” al intestino delgado alterando levemente el proceso de la digestión. Proporciona muy buenos resultados en los pacientes con un IMC<55.

El paciente se “llena” con menos comida y rápidamente siente saciedad o “se encuentra lleno”. La pérdida de peso es fundamentalmente por la drástica reducción en la cantidad de alimento ingerido y, parcialmente, por el proceso de mala absorción que se produce al llegar la comida al intestino delgado sin pasar por el duodeno.

En resumen, hay básicamente tres operaciones: restricción máxima (Banda Ajustable); bastante restricción y poca mala absorción (By-pass Gástrico) y, por último, poca restricción y mucha mala absorción (Derivación Biliopancreática).

http://www.cirugiadelaobesidad.info/bypass_gastrico.php

Y estos los mejores vídeos explicativos de la operación en sí. (son con dibujos así que son agradables de ver) 🙂

Técnica: Bypass gástrico

http://www.youtube.com/watch?v=maHJeTx-Na0

http://www.youtube.com/watch?v=6oAcvrVCNJo

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Pasados los 15 días que me dio el doctor para pensármelo llegó el momento en el que dije que si.

El Jefe de Endocrinología me explicó en que consistía exactamente la operación de bypass gástrico y me dio un librito en el que se detallaban todas las técnicas que realizan dentro de la cirugía bariátrica.

El protocolo se puso en marcha…

– En primer lugar como sabéis tuve que realizarme una analítica completa que me hicieron en el mismo hospital. En ella vieron que tenía pre-diabetes y resistencia insulínica que me hacía mantener la obesidad.

– El siguiente paso fue una consulta con el Psiquiatra, esto es realmente importante. El endocrino me dijo que si yo no pasaba la consulta del psiquiatra no me podrían operar. Mi endocrino estaba convencido de que me dirían que era APTA para la operación, pero la valoración psiquiátrica era fundamental.

El psiquiatra tuvo una conversación conmigo y me preguntó, porque llegué a su consulta, le expliqué brevemente lo que hasta el momento os he contado en el blog.

Me preguntó si conocía la técnica que me querían realizar y lo que significaba y le dije que si.

¡¡Estaba clarísimo, me lo acababa de explicar mi endocrino!! 🙂

En cualquier caso, ellos quieren que seas consciente de lo que supone realizarse esta intervención, ya que es un cambio radical del sistema digestivo, y lo que ante todo quieren que sepas es que es una herramienta muy poderosa para poder volver a tener una vida sana. Es una segunda oportunidad de un valor incalculable. Está fue mi conclusión.

Pasé cerca de 8 test en el que te hacían preguntas sobre tu forma de vida, tu alimentación, comportamientos alimenticios, hábitos. Preguntas formuladas de diferentes formas para llegar a saber cual es tu relación con la comida. Tu forma de pensar y supongo que tu nivel de compromiso contigo misma.

En la primera consulta hice los test y tuve la conversación con el psiquiatra, en la segunda, fui a recoger los resultados de los test y tras otra larga conversación me dijo que era APTA. Y ese fue el billete para proseguir con el protocolo previo a la cirugía. 🙂

– El siguiente paso fue una ecografía abdominal, en ella fue donde descubrieron las piedras en la vesícula y el hígado graso. Yo desconocía que  tuviera lo que encontraron, me asusté mucho al oírlo. Luego fueron dos motivos más que reafirmaron mi decisión.

– En mi caso no fue necesaria una prueba del sueño porque no sufría de apneas. A algunas compañeras si se las han pedido. (Todo mi apoyo a las personas que lo sufren y necesitan una máquinita para poder respirar correctamente por las noches, se que es durísimo.)

– Yo concretamente por mi enfermedad anterior, ya superada, tuve que aportar resonancia e informe actualizado de mi médico de medicina interna de lo de la cabeza. Y también informe ginecológico puesto que tenía amenorrea (falta del periodo menstrual).

– Así mismo aporté informes de mi problema de columna, de la hernia discal y las protusiones.

– Aunque seguí una dieta de 1200kcal. desde el minuto cero en endocrinología del hospital, aporté un informe de la dieta que durante aproximadamente 1 año y medio seguí con mi nutricionista y en el que por desgracia explicaba que no perdía lo que sería normal y en la que sólo perdí 8 kg. a pesar de seguirla paso a paso.

– Tras esta aportación, se me ocurrió facilitarles una prueba de metabolismo basal que me hizo mi nutricionista, el médico tras revisar esta prueba me derivó a otro hospital para realizarme un metabolismo basal y así contrastarla con la que yo le entregué. Mi metabolismo era bastante bajo y en ese hospital me confirmaron que mi operación tenía que ser un bypass gástrico porque una cirugía tubular en mi caso no me ayudaría a perder peso.

– Otra prueba que tuve que pasar fue la gastroscopia y prueba de helicobacter pylori. Te introducen un tubito por la boca que llega al estómago, ese tubo tiene una cámara y te ven el estómago por dentro. Yo tenía el estomago muy bien, sin problemas y extraen una muestra chiquitina de tejido interno para analizarla y saber que todo anda bien en el estómago. Lo cierto es que esta prueba en algunos hospitales la hacen con una ligera sedación pero la mía fue así sin más. Es bastante desagradable no os lo voy a negar, pero fue un momento y listo.

– Tras todas estas pruebas, mi endocrino realizó un informe completo valorando mi estado de salud, informe en el que pedía valoración por parte del cirujano para la realización de un bypass gástrico.

Creo que no me dejo nada…

La conclusión al respecto, es que lo normal es pasar por:

– Consulta con el endocrino.

– Analítica completa

– Dieta con el fin de conseguir una perdida de peso sustancial y ver la evolución. (En mi caso realicé la dieta, pero también aporté informes de la dieta que a largo plazo estuve haciendo con mi nutricionista).

– Consulta con Psiquiatría (test, entrevista y resultados)

– Ecografía abdominal

– Prueba del sueño (si se sufren de apneas)

– Gastroscopia (con o sin sedación)

– Consulta con el cirujano.

En la consulta con el cirujano me explicó la operación con más lujo de detalle si cabe y me dijo que en ese mismo momento entraba en lista de espera.

Casi lloro de la emoción… pero no, no fue así, porque a continuación me explicó que había dos años de lista de espera y que si quería podía pedir un cambio de hospital, puesto que el mío estaba muy saturado, que lo pidiera por mi estado de salud y por el motivo más importante, porque por la situación de la espalda debía ser operada lo antes posible.

Así que al final lloré por la emoción y por el bajón que me dio al saber que mi problema de salud me acompañaría por lo menos dos años más.

Finalmente tras pensarlo y seguir investigando por Internet, pedí  un traslado de hospital agradeciendo que me lo ofrecieran.

El cambio de hospital fue el mejor regalo que me pudieron hacer, ya que de esa forma estaría en manos de la persona que finalmente realizará mi cirugía el próximo mes de junio el Doctor Juan Carlos Ruíz de Adana, Coordinador de la Unidad de Obesidad Mórbida del Hospital Universitario de Getafe, en Madrid.

Escuchando a mi cuerpo

29 de mayo de 2012

Al día siguiente estuve hablando con mi hermana, sólo tengo una y se llama Ana… queda presentada oficialmente.

Le conté todo lo que estuve hablando con Carlos, le conté mis inquietudes, mi confusión, los descubrimientos que había hecho, pero lo que realmente me llevó a contarle todo fue,  la esperanza que encontré de recuperar mi vida.

Hoy he compartido con vosotros, una frase para pensar que me ha enviado mi hermana y que os recuerdo:

“Valiente es el que siempre es fiel a la esperanza. No perseverar es de cobardes” Eurípides

Mi hermana me acompaño a la doctora de cabecera de la Seguridad Social, no puedo dejar de mencionar a Rosina, ella fue otro de los ángeles que me encontré en el camino. No le hablé de la operación en ningún momento pero si que le conté todos los problemas que tenía y todo lo que sabéis hasta el momento. Su empatía fue increíble, supo entenderme, supo comprender mi situación y me dio todo su apoyo. Te estaré siempre agradecida.

El siguiente paso fue una cita con una especialista en endocrinología (antes de pasar con el especialista del hospital), ciertamente sólo me ayudó a salir de la consulta llorando, menos mal que mi hermana estaba conmigo. No quiso escuchar, no fue más allá de lo que tenía en su cabeza, de lo que era una persona con obesidad.  Y no fue nada agradable la experiencia. Por poco fuimos a atención al paciente, pero teníamos claro el objetivo, escuchar a mi cuerpo, no darle más quebraderos de cabeza. 🙂

Pero eso no me detuvo, nos fuimos de nuevo las dos a la doctora de cabecera, y no estaba, pero un compañero suyo al que por supuesto le comentamos lo sucedido me dio paso directamente al hospital.  Tuve la suerte de que me viera el Jefe de la Unidad de Endocrinología y Nutrición, que actualmente es mi endocrino.

Lo primero que hizo al ver todas mis pruebas y tras realizarme una analítica completísima fue explicarme como me encontraba y hablarme de la operación.

Me dijo que tenía resistencia insulínica, prediabetes, posible síndrome de ovario poliquístico, amenorrea y tras hacerme una ecografía abdominal, piedras en la vesícula e hígado graso y por supuesto una hernia discal y dos protusiones o comienzo de otras dos hernias, con 33 añitos (esto fue en junio del 2010).

En ese caso la que se quedó a cuadros fui yo.

Imaginaros que vais al endocrino para que os ponga otra dieta… o por lo menos eso es lo que tu quieres pensar que va a hacer. Y de buenas a primeras te dice que cree que en tu caso lo mejor es un Bypass Gástrico.

Con sinceridad lo que le dije muertita de miedo fue, bueno déjeme la información pero yo esto lo tengo que hablar con mi familia. Y podría decirse que salí corriendo de la consulta… me monté en un taxi para llegar a mi trabajo, llorando llamé a mi amiga Cris y se lo conté todo, estaba muy asustada.

Mi pareja me dio todo su apoyo según se enteró de la noticia, ya sabíamos que cabía esa posibilidad pero cuando me lo dijo el Jefe de Endocrinología del Hospital estaba hecho. Era lo que yo necesitaba. Su templanza me dejó petrificada, confió plenamente en la opinión del doctor. Mi familia entera, mis amigos más cercanos me apoyaron desde el minuto cero y eso fue vital para mi.

De primeras como supongo que a muchos de vosotros, me costó asimilarlo, no paré de ponerme en contacto con asociaciones, consultas médicas, foros de Internet, páginas Web… y no sabía como esto me podía estar pasando a mí.

Leer los blogs de muchas personas que habían pasado por esto me ayudo a asimilarlo y a darme cuenta que era lo mejor, por eso hoy os estoy escribiendo, porque se lo que se siente, porque se que cuesta asimilarlo y porque se que es una decisión muy importante.

Como salí corriendo el doctor me dijo que me tomara 15 días y que lo pensara y que si estaba dispuesta que empezaríamos el protocolo. Cada día que pasaba era como una cuenta atrás si decía que si, era si.

Escuché a mi cuerpo, aunque siempre estuvo ahí… mi vida necesitaba un cambio, necesitaba vivir sin dolor, necesitaba recuperar mi vida y dije que si.

En ese momento empezó el proceso, un camino hacia una vida mejor…

Pues sí llegó el momento de cambiar…

Carlos, mi nutricionista fue la persona que me habló de la operación, me dijo que existían opciones. En cuanto supe a que se refería me eché a llorar… pobrecillo se quedó a cuadros.

Siempre lo digo soy como un “grifito” (de lágrima fácil).

Me asusté sólo de pensarlo, pero en el fondo sabía que tenía que valorar mi situación seriamente.

El me explicó en que consistía, como siempre una explicación que me dejó sin habla y me dijo que no me quedara con su explicación, que investigara, que buscara información y que yo misma encontraría el camino a seguir.

Lo que estaba claro, y para muestra un botón, es que por algún motivo, mi cuerpo, mi metabolismo no respondía.

Mi cuerpo me pedía a gritos ayuda, me dolía muchísimo la espalda, llegaba a casa después de jornadas de trabajo larguísimas con la pierna literalmente a rastras, no podía subir las escaleras de casa, estaba agotada.

Necesitaba dormir la siesta,  cosa que normalmente no solía necesitar… cuando podía intentaba descansar. Mis fines de semana se convirtieron en dos días y medio de descanso para reponer fuerzas para seguir trabajando, fue un suma y sigue.

Por un momento me sentía como un hámster en su ruedecita.

Una de las cosas que he aprendido de esta experiencia que os cuento, es que el cuerpo es muy sabio.

“El cuerpo nos habla, pero nosotros no escuchamos”

Pensamos que estamos aquí eternamente, que lo más importante es lo que tenemos entre manos… sufrimos por sobrevivir en la jungla sin escuchar al más importante, NUESTRO CUERPO.

Así que, en ese maravilloso día de consulta con mi nutricionista pensé, es el momento de cambiar, de buscar una solución real.

Y continué el camino…

¿¿Pero sabéis que…??   Me bajé de la rueda, dejé de ser el hámster que corría sin parar. 🙂

Valentía

28 de mayo de 2012

Buenos días, ahí va una frase para empezar la semana con buen pie… Una frase que me ha enviado mi hermana esta mañana y que quiero compartir con vosotros.

“Valiente es el que siempre es fiel a la esperanza. No perseverar es de cobardes” Eurípides.

Las mil y una dietas…

23 de mayo de 2012

Hola a todos… este es un tema al que tenía ganas de llegar, las mil y una dietas… jajajaja

Todos hemos pasado por mil y una dietas, cada vez que empezamos una es como… ¡¡seguro que esta si que funciona!!

Lo importante es hacerlas y hacerlas a conciencia o eso pensaba yo. De primeras cuando estaba pendiente del microadenoma de hipófisis en la cabeza, no existía nada más en el mundo, que superarlo.

Tras lograrlo el otro tema era volver a ser la que era y perder el peso que gané… Aquí empezaron los problemas.

El médico de medicina interna que me trató el microadenoma me dijo que había engordado por ello, y que a mi siempre me costaría perder peso, que la única dieta que me funcionaría algo y con suerte sería la disociada. Así que de primeras eso fue lo que hice… no mezclar hidratos con proteinas. Perdí muy poquito con esa dieta.

Después llegó nuestro amigo Naturhouse, perdí 10 kg en un año, cuando la dejé estaba tan habituada a hacer dieta que ya no sabía que comer así que seguía comiendo más o menos de dieta, pero aún así recuperé los 10 kg y 5 de propina, así entre unas cosas y otras llegué a 115kg.

La hora de la verdad llegó cuando tras intentar disociadas, endocrinos, naturhouse, etc… sólo veía que hacer dieta me llevaba a seguir engordando por el efecto yo-yo… Me daba miedo hasta comer,  pero lo que hice fue hacer una dieta sana y equilibrada y no hacer dietas… Pues si, la respuesta la de siempre, engordé un poquito más.

Llegó un momento en que los dolores de espalda eran cada vez mayores, se me retiró el periodo y estaba realmente cansada.

Sutilmente la obesidad va formando parte de tu vida y comienzan las limitaciones… tu lo achacas al trabajo ya que haces muchas horas. Llegas a casa y estas destrozada.

Si te duele la espalda, es normal porque sabes que tienes una hernia discal. Sabes que no puedes hacer deporte aerobico porque es malo para la espalda. Sabes que no puedes hacer dietas hipocalóricas porque entonces viene después el rebote.

Piensas en tener en algún momento de tu vida descendencia y no tienes el periodo.

Entonces, miras atrás y piensas, antes yo en la hora de la comida, comía y me daba una vuelta, me iba de tiendas y luego trabajaba por la tarde… y al llegar a casa me iba con los perritos a pasear casi dos horas y hacía la casa y la compra… y te das cuenta de que prefieres comer en la oficina, de compras ya no vas porque estas agotada y encima si vas no puedes comprarte nada… (Miento, ¡¡muchos bolsos y complementos!!), no puedes con tu alma para hacer las cosas de la casa, aunque no te queda más remedio y lo haces a duras penas. Antes ibas al campo, hacías senderismo, viajabas. Y dejas de plantearte muchos planes…

Llegó un momento en el que hice un STOP, observé mi estado general de salud, mi agotamiento, mis dolores, mis carencias… e hice algo, algo importante.

“Cuando algo que haces no funciona, cámbialo”

Y eso hice, mi hermana me habló de un nutricionista al que siempre le estaré eternamente agradecida. El se llama Carlos, y es sencillamente un crack, me puse en sus manos, no quería ver un endocrino en pintura, durante años sólo me mandaban dietas de 1500kcal y me juzgaban sin ir más allá.

Carlos me trató desde el minuto cero como un ser humano y de una forma global, somos personas, tenemos sentimientos y desconocemos el funcionamiento del sistema endocrino y el metabolismo.

Cuando alguien se toma las molestias de contarte lo que te ha pasado y porque el cuerpo te funciona como te funciona, entiendes mucho mejor las cosas y tienes más armas para luchar. Fue todo un proceso de entendimiento, en busca de resultados.

Aproximadamente en un año y un mes de dura lucha  bajé unos 8 kilos. Podríais pensar que no es mucho, pero teniendo en cuenta como tenía el metabolismo fue un auténtico logro.

Carlos fue la persona que se dio cuenta de que había algo que no me dejaba adelgazar, el me explicó que mi cuerpo mantenía la obesidad. Al llegar a la consulta me pesaba, me medía y me hacía una impedancia para ver la cantidad de grasa y liquido que había perdido. En varias ocasiones no oscilaba mi peso tras un mes a dieta, pero sin embargo había perdido 2kg de grasa pero los había ganado en líquido. Mi cuerpo mantenía la obesidad.

Y la aventura como no podía ser de otra forma continuó…

Maleta bariátrica

22 de mayo de 2012

Gracias a la experiencia de muchas personas que ya han pasado por esta operación, he recopilado una lista con una posible maleta para los días que pasemos en el hospital. Espero que os sea de utilidad.

Sólo tienes que pinchar el link que aparece aquí abajo y en un word encontrarás todo!!

Maleta bariátrica

Muchos besos
Isa

Muchos cambios…

22 de mayo de 2012

Pues sí la aventura continuó, a raíz del aumento tan brutal de peso en tan poco tiempo no dejé de lado mis rutinas de ejercicio y eso me llevó a desarrollar una hernia discal en la L4-L5 y en la L5-S1. Vamos que el peso y el continuo ejercicio aeróbico no son buenos amigos y me remató, creándome una lesión de espalda.

Estuve bastante mal y automáticamente me dijeron que suspendiera cualquier ejercicio aeróbico, ya que al  realizar el bote las articulaciones y los discos sufren mucho.

Y yo me pregunté, ¿qué ejercicio no es aeróbico? Pues básicamente sólo podía ir a natación.

En esta vida que llevamos tan acelerada y con horarios laborales flexibles, al final del día no tenía tiempo para nada y tampoco para ir a natación. Así que rutina de ejercicio cero y claro como no, si suspendes el ejercicio también coges peso.

En cualquier caso siempre he sido una persona con mucha actividad, pasé un tiempo viviendo en el extranjero mientras que superaba el microadenoma hipofisario, allí tenía tres trabajos así que mucho ejercicio no necesitaba ya que no paraba en todo el día, mi trabajo no era precisamente sentada. Aún así no adelgazaba, era desesperante.

Como muchos de nosotros realice todas las dietas del mundo… y al parecer eso es un error. Cuantas más dietas haces más ralentizas tu metabolismo.

Así que la aventura continuó…

 

Buda

21 de mayo de 2012

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Los hombres que pierden la salud por juntar dinero, y luego pierden el dinero para recuperar su salud; por pensar ansiosamente en el futuro olvidan el presente, de modo que acaban por no vivir ni el presente ni el futuro, viven como si nunca fueran a morir y mueren como si nunca hubiesen vivido”

 

La conquista de la voluntad

21 de mayo de 2012

Cómo conseguir lo que te has propuesto

“La voluntad es el cauce por donde se afirman los objetivos, los propósitos y las mejores esperanzas, y sus dos ingredientes más importantes para ponerla en marcha son la motivación y la ilusión. La primera arrastra con su fuerza hacia el porvenir; la segunda es la alegría de llevar los argumentos de la existencia hasta el final.

Entre la motivación y la ilusión radica la razón de proponerse mejorar en cuestiones pequeñas: es decir, hago lo que debo, aunque me cueste, aunque no lo entienda en ese momento. Debemos aprender a desatender esas voces interiores que nos quieren llevar sólo a lo que nos gusta, o hacia lo que nos pide el cuerpo, alejándonos del trayecto adecuado.

Toda educación de la voluntad tiene un fondo ascético, por eso está estructurada a base de esfuerzos no muy grandes, pero tenaces y pacientes, que se van sumando un día tras otro. No solo se consigue tener voluntad superando los problemas momentáneos, sino que la clave está en la constancia, en no abandonarse. Primero dar un primer paso y luego otro, y más tarde hacer un esfuerzo suplementario. De ahí surgen y allí es donde se forjan los hombres de una pieza; los que saben saltar por encima del cansancio, de la dificultad, la frustración la desgana y los mil y un avatares que la vida trae consigo.

El que lucha está siempre alegre, porque ha aprendido a dominarse, por eso se mantiene joven. Todo lo que es válido cuesta lograrlo. Pero merece la pena vencer la resistencia y perder el miedo al esfuerzo. Hay que aprender a subir poco a poco, aunque sean unos metros y no nos encontremos en las mejores condiciones.

La voluntad recia, consistente y pétrea es la clave del éxito de muchas vidas y uno de los mejores adornos de la personalidad; hace al hombre valioso y lo transporta al mundo donde los sueños se hacen realidad“.

Autor: Enrique Rojas – Psiquiatra.

Situación Embarazosa

Hijo eres, padre serás.

Una Mamá Novata

Blog de maternidad consciente y crianza respetuosa de una mamá blogger para familias con bebés y peques.

BEBESPERA

Relatos de una (esperamos) futura mami buscando a (esperamos) su futuro bebe

Mi gran combate: mi cáncer

Blog que cuenta las vivencias, experiencias, consejos y pensamientos de una chica de 33 años al que le detectaron un cáncer de mama con metástasis con el fin de aportar su granito de arena a otros luchadores